Ha saltado el umbral de la cordura
frustrado de vivir con sensatez,
no quiere que llegada la vejez
a su risa le pongan atadura.
¡Que explote por el aire la locura!
¡Que rían todos juntos a la vez !
los locos que han dejado la mudez
y han mandado a pudrirse en la basura
sus hábitos formales de burgués
y la máscara inútil de prudencia,
tapujo de la huella del arnés,
que apagaba de lleno su conciencia.
Hoy lo miran con aire descortés,
los que sufren su franca incontinencia.